domingo, 11 de agosto de 2013

Dia 10 - Lugo - Ponte Ferreira. 27 kilómetros de transición.

Dia largo, con mucha carretera y mucho sube y baja por montecillos suaves. Estamos ya muy cerca del Camino Francés, con el que empalmaremos mañana en Melide, y el paisaje ya es muy similar a los que ya conozco de esta zona.
Ha sido una etapa larga, aunque no tanto como la de ayer y prácticamente todo el rato hemos ido por carretera, lo cual siempre es mas  pesado y además machaca mucho mas los pies.
El tiempo son embargo ha sido ideal para caminar. Hasta las doce ha estado cubierto y fresquito. A partir de entonces ha salido el sol y ha empezado a pegar fuerte, pero ya la mayor parte de la etapa estaba hecha.
Ahora estoy sentado a la sombra en la terraza de la Casa Rural donde estoy hoy. Va a ser una tarde de relax y tranquilidad, porque estamos en medio del campo y sin ningún pueblo cerca. Tampoco tengo televisión en la habitación, por lo que no queda mas que escribir, leer y descansar.
Y es que al salir de Lugo se plantea el dilema de por donde empalmar con el Camino Francés. Hay tres opciones. La primera consiste en bajar directamente desde Lugo hasta Palas de Rey. Son 36 kilómetros y puede hacerse, pero para mi es demasiado y además no ganas terreno.
La segunda consiste en ir desde Lugo a Arzua por el monasterio de Sobrado dos Monxes. Pero son tres etapas hasta Arzua con lo cual tampoco ganas nada.
La tercera, que es la que yo voy a hacer,  consiste en  empalmar en Melide en dos etapas de 27 y 21 kilómetros. Las dos etapas las marca el que el único sitio para dormir en el Camino que no sea un albergue es esta casa rural en la que ahora estoy tan ricamente.
He dormido bien en Lugo y me despierto a las seis y media listo para una nueva jornada caminera. El cielo está completamente cubierto de nubes altas , pero no parece hacer frío.
A las siete y media estoy ya saliendo del hotel. Es domingo, no hay nadie por las calles salvo algunos jóvenes que vuelven de juerga  y todos los sitios donde podría desayunar están cerrados. Así que me pongo en marcha son desayunar, esperando encontrar algún sitio por el Camino. Vana esperanza,porque no encontraré  un bar abierto hasta pasados dieciocho kilómetros.
La salida de las murallas de Lugo se hace por la Puerta de Santiago, situada justo al lado de la Catedral y de la rampa que sube hasta la muralla. Una vez fuera de la ciudad antigua se baja hasta llegar al puente romano, del siglo I, pero muy restaurado. Se continua paralelo al río pegados a un club náutico y se llega en el kilómetro dos y medio a la Capilla de San Lázaro, que no tiene nada pero que es donde aproximadamente está el kilómetro cien hasta Santiago. No hay ningún mojón que lo marque, pero saber que a partir de ahora solo quedan dos cifras para Santiago, anima y mucho.
Desde la capilla se comienza a subir por una urbanización de las afueras de Lugo. Desde lo alto hay unas bonitas vistas de la ciudad, que va quedando ya a lo lejos. Bajando el monte que acabamos de subir cruzamos por debajo de una carretera y volvemos a subir hasta una rotonda donde empieza la carretera que vamos a seguir todo el día, la Lu-2901, que me la he aprendido de memoria tras ver infinitos mojones indicándolo.
Allí está un taxi descargando a un grupo de cuatro peregrinos que no se si es que empiezan allí o es que han decidido ahorrarse los primeros kilómetros. Por el acento son andaluces. Les adelanto cuando aún están preparándose y enfilo la carretera . Es recta, con tendencia a subir, pero con poca pendiente y aburrida como el diablo.
Al principio vamos por zonas de casas y luego entramos en terreno ya mas rural. Son todo campos cultivados y ocasionales manchas de bosque. Todo el paisaje es de suaves colinas con caseríos diseminados aquí y allá.
Tras adelantar a ese grupo del principio voy completamente solo y no se ve a nadie en las largas rectas que tengo por delante.
En el kilómetro ocho alcanzó un grupo de casas llamado San Xoan do Alto. Como el nombre indica está en una elevación que ahora toca bajar.
El siguiente pueblo, O Burgo de San Vicente, se alcanza en el kilómetro diez, tras otra subida. Todos los pueblos están en alto y tras todos ellos viene una bajada .
En lo alto de O Burgo hay dos peregrinos descansando y por delante veo que va el del perro a buen ritmo. En lo alto de una subida se para a descansar y le alcanzo. Charlamos un ratillo y yo continuo.
Un poco mas allá, en una bajada, un desvío nos lleva al único tramo de camino forestal que vamos a coger en el día .  Se agradece un montón tras tantos kilómetros de carretera. Además es un tramo bonito, metidos por en medio de un bosque que se disfruta un montón. Pero desgraciadamente es muy corto. En poco más de un kilómetro volvemos a salir a la carretera y así continuamos, subiendo y bajando continuamente de manera bastante suave hasta llegar a San Román de Retorta, en el kilómetro dieciocho de etapa.
San Román  tiene una iglesia románica con su  correspondiente cementerio adosado, una replica de un miliario romano, ya que por aquí pasaba la calzada romana XIX y lo mas importante, un bar abierto y con terracita.
Y el bar está abarrotado. Todo el que llega aquí se para, pues son muchos kilómetros y además en este punto tienes tres opciones para continuar. Aquí se desvian los que van a Palas (no veo a nadie) y para ir a Melide hay dos opciones que se juntan en Ponte Ferreira, donde voy a dormir yo . Una de ellas es dos kilómetros mas corta que la otra y además no va por la carretera que llevamos hasta ahora sino por el trazado de la antigua calzada romana. No hay duda de que voy a coger esta.
En el bar hay varios a los que conozco de vista. Al poco de sentarme llega una pareja de Oviedo a la que conozco porque duermen casi siempre en los mismos sitios que yo.  Ayer les vi en Lugo  y me comentan que hoy van a dormir en La Casa do Ponte, como yo. Nos quedan ya solo ocho kilómetros para llegar.
Como de lo que llevo en la mochila y bebo de lo que compro en el bar y continúo. Aquí hay un albergue y bastantes se quedan ya aquí a dormir, aunque sean las doce. Quieren asegurarse plaza, ya que por lo visto todo se está llenando  todos los días.
Entre los que están pensando en quedarse está el del perro, que ha llegado cuando yo ya me iba y que está explorando el lugar a ver si hay un sitio donde pueda dormir. Me dice que probablemente seguirá un poco porque este sitio no le gusta.
Enfilo la calzada romana, que está hormigonada y de la original solo conserva la trazada.  Avanza al principio por un pinar que se anda cómodo.
Lo malo es que ahora el cielo se ha despejado y el sol empieza a pegar fuerte. Toca gorro y sudor.
En cuatro kilómetros y tras una subida y una tremenda bajada, llegamos a Burgo. La llegada es muy curiosa, porque están preparando las fiestas y están probando la música a todo volumen, por lo que la bajada final hasta el pueblo por un pinar la hago oyendo música de verbena.
Quedan otros cuatro kilómetros. Y son iguales. Se sube una colina en la cima de la cual hay un pueblo, se baja esa colina y se sube otra donde hay otro pueblo. Pasamos de este modo Vilacarpide, Pació (donde hay un bonito crucero) y Pena da Galina (vaya nombre tan curioso). A este último no llegamos ni a entrar, ya que justo antes una carretera se desvía a la izquierda y nos lleva en un último kilómetro larguísimo hasta Ferreira, donde está la casa rural Casa da Ponte, mi destino. Llego a las dos menos cuarto y soy el primero.
Es una casa rural pequeña de solo seis habitaciones. El dueño me dice que la tiene toda reservada. Está al lado de un pequeño puente romano, que es en que da nombre al lugar, que se llama Ponte Ferreira.
La casa está bien. La habitación es pequeña y sencilla pero cómoda. La casa tiene un patio muy agradable para tomar algo y sitio para tender la ropa, algo que es muy importante.
Hago mis tareas de todos los días. No he llegado tan cansado como ayer, pero con tanto asfalto los pies los tengo algo mas machacados.
Luego salgo a tomar una coca en el patio. Ya ha llegado la pareja de Oviedo y hay otras dos chicas que están tomando algo antes de seguir. Nos dicen que el albergue, que está quinientos metros mas adelante, está lleno y el dueño les dice que el siguiente, a seis kilometros, también. Para los que no hayan reservado, hoy puede ser un día complicado para dormir. Y no quiero pensar como estará el Camino Francés.
Después salgo a dar una vuelta. Aquí solo puedes ver el puente, que lo veo desde la habitación, pero quiero subir hasta la carretera a ver si allí hay cobertura de Vodafone,porque en la casa solo la hay de Movistar.
Subo a la carretera y allí si pillo un poco de cobertura. Así que hoy voy a terminar la crónica pronto para subir a la carretera mientras haya luz y enviarla. Mañana ya contaré el final del día.
Cuando vuelvo a la casa ya ha llegado un grupo de cuatro ciclistas catalanes que también duermen aquí.  Estamos todos en el patio sentados. Comentamos caminerías y los de Oviedo me dicen que ellos mañana quieren llegar hasta Arzua y el martes a Santiago. Son dos etapas muy duras, de 35 y 40 kilómetros respectivamente. Me parece una burrada, pues no son jóvenes, pero cada cual que haga lo que quiera.
En Arzua van a dormir en el Hotel Suiza, que es en el que dormimos Paloma y yo con Luis y Concha en nuestro primer Camino. Les digo que temgan paciencia y no se desesperen al llegar a Arzua, que es un pueblo larguísimo y además su hotel está como medio kilómetro fuera del pueblo.
Me subo a la habitación y termino de escribir la crónica de hoy.
Mañana la etapa es corta hasta Melide, solo 21 kilómetros. Además, he llamado a la pensión para confirmar la reserva y me han dicho que no llegue antes de las dos. Así que me lo tomaré con calma, y si llego antes, me tomaré un platito de pulpo en Ezequiel, que está muy cerca de la pensión.
Trivial del Camino.
Hoy Juan se ha adelantado a Cristina y ha dado dos respuestas correctas: Brasil y Paulo Coelho y Alemania y Harpe Kerkeling.
Pero faltaba el tercer país, y ese lo ha dado solo Carmina. Se trataba de Corea del Sur. Allí, la escritora Kim Hoy Sun publicó un libro de fotografías del Camino que ha hecho que hoy, si ves un asiático en el Camino ( y se ven, os lo aseguro), casi seguro que es Coreano.
La pregunta de hoy es la siguiente:
Mi iglesia favorita del Camino está metida dentro de otra iglesia. Esto es, era una iglesia pequeña que fue "deglutida" por otra mas grande en una ampliación de esta y ahora es una capilla de la grande.
¿ Como se llama mi iglesia favorita del Camino y dentro de que otra está?.
Facil.
Plaza mayor de Lugo
Salida de Lugo
Puente romano de lugo
Lugo en la distancia
Inicio de la carretera
La larga carretera
Peregrino con perro
Camino a san roman
Camino a San Roman
Camino a san roman
Iglesia de San Roman
Miliario en San Roman
Camino a Burgo
Camino a ferreira
Casa da ponte
Puente romano de Ferreira

3 comentarios:

  1. Animo Antonio que ya queda cada vez menos!!! Esto de ver el camino en fotografías mola muchísimo. Así pudimos conocer a tu amigo del perro, pero yo quiero ver a mi compatriota el argentino!!. Ayer estuvimos comentando con Juan todas los sucesos acaecidos durante las diferentes etapas y nuestra condición de fieles seguidores, siempre por supuesto un paso más atrás de tu tía Carmina quien merece ganar y nosotros con ella festejar!!!
    El trivial de hoy me resultó difícil, ya que mi ayudante Google sostiene que es la Catedral de Santiago de Compostela, pero no me da el nombre de la iglesia primitiva (a no ser que se llame así).
    A ver si mis competidores me ayudan un poco.
    Besos

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  2. Nobleza obliga, y dado que mi rival, que no enemiga, Cristina, me invitó a cenar anoche a su casa con aire acondicionado (daba gusto), no publico temprano y ella me cede la respuesta., Yo digo que Santa María de Eunate, pero porque creo que es la iglesia favorita del Peregrino, no porque sepa bien que es una iglesia dentro de otra. No sé si acertaré, pero mencionar Eunate siempre es un placer, por su arquitectura, su ubicación y su originalidad (mágica para algunos).

    Por lo demás, insisto en que salvo encontrarse argentinos y al del perro, estas últimas etapas me temo que se le hacen bastante sosas al Peregrino. Menos mal que ya está cerca de Santiago y allí resurge entre las piedras. Y no te digo cuando alcance Bueu con sus contactos. Sus Palomitas están ávidas de encontrarse con él (sobre todo por las joyas que va a encontrar este año en el mercado).

    Y decir que Nurse Mery no publica porque ha hecho algo feo (en el ordenador me refiero) y ha pillado un virus a la espera de que vuelva Jorge a repararlo. Dicho queda, porque la mujer estaba muy ilusionada con conectarse y responder.

    Porre (que como sabe hacer dos cosas a la vez, está escribiendo y cocinando un pisto y un caldo de pescado). Emulo a Antonio. Es lo que tenemos los fans, que se nos van pegando cosas.

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  3. Desde Madrid la muy cabreada Sra. de Rodriguez que no fué invitada ayer al ágape en casa de los argentinos, lo cual como se comprenderá está muy feo , no quiero ni pensar que se hicieron milanesas porque eso llevaría aparejado doble falta, deciros que mi corazón está expectante por lo poco que queda para el feliz encuentro con el peregrino argentino , Nurse Mery no se explayo mucho en su comentario la verdad no fuera a agotarse escribiendo.


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